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Planta industrial al atardecer con humo saliendo de las chimeneas.

¿Qué nos dice la Exhortación Apostólica Laudate Deum sobre la crisis climática?


Desde áreas tan diversas como la economía, la ciencia política, el derecho o la ética, seis académicos y académicas UC comentan la exhortación del Papa Francisco, que vuelve a imprimirle un sentido de urgencia a la crisis climática y los desafíos que enfrentamos como planeta. El presente artículo recoge los principales puntos abordados en un especial sobre el tema publicado por la Revista Humanitas en su número 105.

imagen correspondiente a la noticia: "¿Qué nos dice la Exhortación Apostólica Laudate Deum sobre la crisis climática?"

photo_camera Algunos de los ejes del mensaje de Laudate Deum son el paradigma tecnócratico, ese “modo de entender la vida y la acción humana que se ha desviado y que contradice la realidad hasta dañarla”, como dice el texto, al cual le atribuye el proceso de degradación del ambiente. (Crédito fotográfico: Pexels)

Ya ha pasado casi una década desde que el papa Francisco marcara un verdadero hito al darle un sentido de urgencia a los temas referentes a la crisis climática y la necesidad del cuidado de la casa común, con la publicación de su encíclica Laudato si’, el 24 de mayo de 2015. Luego, profundizó los conceptos de fraternidad y amistad social en su siguiente encíclica, Fratelli tutti, en 2020.

Sin embargo, en octubre de 2023 retoma el tema de la crisis climática con su exhortación apostólica Laudate Deum. En ella aborda en breves seis capítulos temas que, si bien  en su mayoría ya habían sido planteados en estas dos documentos pastorales, ahora los aborda con especial apremio. Algunos de los ejes de su mensaje son el paradigma tecnócratico, ese “modo de entender la vida y la acción humana que se ha desviado y que contradice la realidad hasta dañarla”, al cual le atribuye el proceso de degradación del ambiente; también trata la debilidad de la política internacional a la hora de abordar los desafíos climáticos, donde hace hincapié en la necesidad de un multilateralismo que aplique el principio de subsidiariedad en la relación mundial-local.

Se refiere concretamente a las conferencias sobre el clima y a sus anhelos para la COP 28, conferencia que tuvo lugar entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre de 2023 en Dubái. De ella esperaba que surgieran “formas vinculantes de transición energética que tengan tres características: que sean eficientes, que sean obligatorias y que se puedan monitorear fácilmente”. A la luz de la fe, su mensaje apremiante hace referencia a un mundo que “canta un Amor infinito”, y donde el ser humano solo puede ser comprendido en comunión con las demás criaturas.
 

La exhortación apostólica Laudato Deum, que fue editada por Ediciones UC, aborda en 6 capítulos  los desafíos que se han presentado en los últimos años: las últimas COP (25-28), los efectos que dejó la pandemia del Covid 19, la cooperación en política internacional, la inteligencia artificial, el aumento del poder del ser humano sobre la naturaleza y la agudización de la crisis climática. (Crédito fotográfico: Karina Fuenzalida)

Seis miradas

Para su número 105, la revista Humanitas invitó a seis académicos y académicas de la UC provenientes de distintas disciplinas, a plantear su mirada para aportar al análisis del documento.

El especial lo encabeza el profesor del Instituto de Éticas Aplicadas y del Instituto de Ciencia Política, Alfonso Donoso, con un comentario titulado “La racionalidad corrompida del paradigma tecnocrático”. En él destaca cómo el Papa en su Exhortación apela a un acervo de autores y corrientes que no siempre, ni fácilmente, entran en conversación con el Magisterio, como la cultura posmoderna y la obra de la investigadora Donna Haraway, filósofa destacada en el campo de los estudios de ciencia y tecnología. Releva también la relación entre la reflexión del papa Francisco y la ética ambiental de Val Plumwood - filósofa y ecofeminista conocida por su trabajo sobre el antropocentrismo-, así como con la idea de irresponsabilidad del privilegio, desarrollada por la teórica política del cuidado de Joan Tronto.

El economista Francisco Gallego, profesor del Instituto de Economía y del Instituto para el Desarrollo Sustentable, escribe sobre “La necesidad del diálogo con las nuevas tecnologías”. En él destaca la consistencia entre la Exhortación y la investigación en temas de sustentabilidad, “donde se identifica el origen antrópico de muchos problemas ambientales y la vinculación sistémica de aspectos sociales, económicos y ambientales, identificando sus vasos comunicantes y canales de retroalimentación”. Para él, “mejoras tecnológicas adecuadas jugarán un rol clave en lograr innovaciones que permitan avances sociales y ambientales simultáneamente. Ciertamente la inteligencia artificial bien usada será parte de la solución a nuestros problemas. Laudate Deum tiene que conversar con estas fronteras también”.

Román Guridi, doctor en Teología y director de vinculación con el medio en la Facultad de Teología, utiliza una frase de Laudate Deum para titular su comentario: “La vida humana es incomprensible e insostenible sin las demás criaturas” (n. 67). En su comentario destaca cómo este texto introduce un concepto nuevo sobre el cual vale la pena detenerse: antropocentrismo situado. Este se inscribe en la problematización del antropocentrismo como una de las causas relevantes de los desafíos ecológicos que enfrentamos, pone el acento en la interconexión de todos los seres y agrega que la vida humana es incomprensible e insostenible sin las demás criaturas. El ecoteólogo explica cómo “a noción de jerarquía desde un punto de vista etimológico no solo alude al origen sagrado de todas las cosas, sino que también apunta a la dependencia. El valor peculiar del ser humano no implica dominación ni opresión. Bien entendido, promueve la responsabilidad ética por el más vulnerable y, en este sentido, puede reforzar el compromiso ecológico de las personas”.

“La vida humana es incomprensible e insostenible sin las demás criaturas”, es uno de los mensajes del Papa Francisco y que además es el título del artículo del profesor de la Facultad de Teología Román Guridi. (Crédito fotográfico: Andrei Prodan/Pexels)

La reflexión de Ricardo Irarrázaval, profesor de la Facultad de Derecho y director del Programa de Derecho y Medioambiente, sitúa Laudate Deum en la óptica de la Doctrina Social de la Iglesia y algunos principios clásicos, como son la centralidad de la persona y el bien común, donde este último a la luz de Laudato si’, se transforma en un bien común intergeneracional, haciendo propio el principio de la solidaridad intergeneracional. También plantea la necesidad de que “para problemas de índole global, como lo es el cambio climático, se requiere también de respuestas que involucren al Derecho Internacional, y que sepan articular sabiamente la responsabilidad global, pero que sean deferentes con las realidades locales y de desarrollo”.
Leer artículo "Laudate Deum en la óptica de la Doctrina Social de la Iglesia".

Por su parte, la economista Alejandra Marinovic, profesora del Instituto de Éticas Aplicadas, se refiere al concepto de “Fraternidad” en contraste con la mentalidad tecnocrática que pretende extender los límites de la naturaleza mediante la tecnología, haciéndonos entrar en “el deseo perpetuo de más, porque es posible y, si es posible, es bueno; un imperativo tecnológico que puede hacer al ser humano esclavo y víctima de su tecnología”. Desde el ‘ethos’ fraterno, planteado por Laudate Deum, “resulta posible el llamado del Papa Francisco a la reconciliación con el mundo que nos alberga, porque es casa, y porque solo en la fraternidad es casa común”.
Leer artículo "Fraternidad para el cuidado de la casa común"

Finalmente, Manuel Tironi, profesor del Instituto de Sociología y director de investigación del Instituto para el Desarrollo Sustentable, afirma cómo Laudate Deum hace tres gestos para avanzar hacia una antropología ecológica. “Primero, invoca un principio de relacionalidad, o la afirmación basal de que, como lo dice el propio texto, ‘todo está conectado’”. “En segundo lugar, Laudate Deum entiende que ubicar la existencia como una zona de contacto implica repensar el significado del cuidado”. Y, por último, destaca que “la antropología ecológica que ensaya Laudate Deum nos invita a bajarnos del pedestal moral para cultivar una relación de humildad”. El concepto de “antropocentrismo situado”, para él, “se abre a redefinir al ‘antropos’, al ser humano, en clave ecológica, esto es, como una existencia que solo ‘es’ dentro y con un sistema de relaciones recíprocas entre entidades diversas”.
Leer artículo: "Hacia una antropología ecológica"

Un diálogo en torno a la sustentabilidad

la sala del Honorable Consejo Superior, en la Casa Central de la universidad, se llevó a cabo una reflexión en torno a la exhortación Laudato Deum, moderada por la profesora de la Facultad de Comunicaciones Eliana Rozas, y en la que participaron los profesores Román Guridi de la Facultad de Teología, Alejandra Marinovic del Instituto de Éticas Aplicadas y Sebastián Vucuña, del Centro UC de Cambio Global. (Crédito fotográfico: Karina Fuenzalida). 

Estas reflexiones fueron profundizadas luego en un coloquio organizado por HumanitasPastoral UC, en enero pasado, el que contó con la presencia del rector Ignacio Sánchez, el entonces Vice Gran Canciller Tomás Scherz y las exposiciones del académico de la Facultad de Teología Román Guridi, la académica del Instituto de Éticas Aplicadas Alejandra Marinovic, y de Sebastián Vicuña, director del Centro UC de Cambio Global. En la sala del Honorable Consejo Superior, en la Casa Central de la universidad, se llevó a cabo un sustancioso diálogo moderado por Eliana Rozas, académica de la Facultad de Comunicaciones, entre los panelistas y asistentes, público compuesto por académicos y personalidades afines al tema, tanto de la UC como de distintas casas de estudio.

En la ocasión el rector aprovechó de hacer un recuento de los compromisos que la Universidad ha adquirido para avanzar hacia la sustentabilidad, que se suman a los grandes esfuerzos que las facultades y centros realizan desde larga data, destacando y felicitando “a quienes son los responsables de este crecimiento y desarrollo: la Dirección de Sustentabilidad creada en el año 2011; la incorporación de la “Sustentabilidad y ecología integral” en el Plan de Formación General durante el año 2019; la creación del Instituto para el Desarrollo Sustentable durante el 2022; el compromiso de volver a la Universidad carbononeutral al 2038; la creación del Minor y Major en Desarrollo Sustentable el año 2020; y por supuesto, el Plan de Desarrollo 2020-2025, en donde definimos una cultura de la sustentabilidad de manera transversal en los diferentes ejes, y la importante cantidad de proyectos e iniciativas implementadas desde las diferentes facultades y centros de la Universidad”.

El rector cerró su intervención citando un extracto del discurso que el Papa Francisco envió a la COP28: “¡Escojamos la vida, elijamos el futuro! ¡Escuchemos el gemido de la tierra, oigamos el clamor de los pobres, demos oídos a las esperanzas de los jóvenes y a los sueños de los niños! Tenemos una gran responsabilidad: velar por que no se les niegue el futuro”

Leer nota sobre el coloquio


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